DEFENSORIA DEL PUEBLO

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Lunes, 10 Diciembre 2018 13:40

En conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos

A setenta años de la adopción de la declaración universal de derechos humanos, donde uno de los principales gestores fue el panameño Ricardo J. Alfaro, la defensoría del pueblo y la red de derechos humanos de panamá, consideramos propicio emitir un pronunciamiento conjunto, en virtud de nuestra labor común de promoción y protección de los derechos humanos en panamá.

 


El primer postulado de la declaración: “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, más que un enunciado abstracto, nos impone unir esfuerzos para cumplir con las obligaciones concretas e ineludibles, en el sentido de procurar que se garanticen los derechos inalienables de toda persona.

Creemos que la actuación conjunta entre la defensoría de pueblo y las organizaciones de derechos humanos es la fórmula más adecuada para enfrentar los problemas institucionales y los reclamos de los grupos humanos en mayor situación de vulnerabilidad de derechos.  

Existen esfuerzos conjuntos que debemos seguir impulsando, como lo son el proceso de constitución del mecanismo nacional para la prevención de la tortura, como dirección adscrita a la defensoría del pueblo, la creación de un consejo consultivo, dirigido a fortalecer la institucionalidad de la defensoría del pueblo, y la planificación de próximas iniciativas, como la conformación de una asamblea ciudadana y el establecimiento de un mecanismo para la protección de defensoras y defensores de derechos humanos.  

El reto más importante e inaplazable que tenemos es el de responder a la deuda pendiente, relativa al fortalecimiento de la defensoría del pueblo.

Por todo lo anterior, ratificamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos de todas las personas, en especial con el respeto y reconocimiento de la dignidad de quienes se encuentran en mayor condición de vulnerabilidad: mujeres, niños, niñas y adolescentes, jóvenes, adultos mayores, comunidad LGBTIOQ, personas con discapacidad, afrodescendientes, pueblos originarios, personas migrantes y personas privadas de libertad.